martes 16 de diciembre del 2025
12:25:02 pm

Natalia Cano, Mujer Comfamiliar 2025

En la noche del miércoles 26 de noviembre se realizó la ceremonia de premiación de la Mujer Comfamiliar 2025. La caja de compensación celebró la versión número 36 de este tradicional evento que rinde homenaje a mujeres líderes cuyo trabajo ha dejado huella en el territorio.

Natalia Cano Giraldo, elegida por su labor al frente de la Casa Cultural Khuyay, se destacó entre 15 postuladas, todas ellas mujeres con un profundo compromiso social. El jurado resaltó su capacidad para convertir el arte callejero en una herramienta de transformación comunitaria, apoyo al sector artístico y visibilización de los creadores urbanos del área metropolitana.

Nacida en Pereira en 1985, Natalia creció con una marcada vocación de servicio y sensibilidad por el arte. La muerte de su padre cuando tenía siete años marcó su vida y reforzó su deseo de generar cambios en su comunidad. Estudió Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia y, tras trabajar en el sector privado, orientó su camino hacia lo social, vinculándose con ONG’s en proyectos con juventudes y comunidades. Su paso por Inglaterra reafirmó su identidad y la inspiró a regresar a Pereira para aportar al desarrollo cultural del territorio.

De vuelta en su ciudad, fundó en 2015, junto a su compañero de vida, la Casa Cultural Khuyay, una organización que ha fortalecido el arte urbano y comunitario en el Eje Cafetero. Desde allí ha liderado iniciativas como el Festival Pereira Querendona, el Policromía Tour y Herencia Cimarrona, llevando arte y procesos pedagógicos a barrios, zonas rurales y comunidades étnicas. Gracias a su gestión, el arte urbano se ha consolidado como un lenguaje legítimo para la participación ciudadana y la transformación social.

Al reconocer las brechas de género en el arte urbano, creó la Colectiva YAH, un espacio para la creación y formación de mujeres artistas. Desde allí impulsa procesos feministas como Bordada Furiosa y el Club de Bordado, que promueven la sanación, la memoria y el activismo a través de las artes textiles y gráficas. Estas iniciativas han visibilizado el rol de las mujeres en el muralismo y han renovado los imaginarios urbanos desde la ternura, la fuerza y la resistencia.

Actualmente, Natalia es Dinamizadora Territorial del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes en el Eje Cafetero, desde donde acompaña a gestores y organizaciones en procesos de participación y fortalecimiento local. Complementa esta labor con la maternidad y la vida comunitaria en la Casa Cultural Khuyay, un espacio que integra hogar, arte y territorio. Su historia refleja una convicción profunda: la cultura como puente entre la expresión individual y la transformación colectiva.

La ceremonia estuvo presidida por el director administrativo suplente de Comfamiliar Risaralda, Juan Carlos Romero Cardona; Ana María Herrera Giraldo, subdirectora de Salud de Comfamiliar; y Litza Roldán, secretaria de la Mujer, Familia y Desarrollo Social de Risaralda. También participaron los miembros del jurado: presbítero Behitman Alberto Céspedes de los Ríos, Marcela Pineda Arango, María Teresa Romero, Ana Tulia Gutiérrez y Andrés Botero Molina, quienes por segundo año consecutivo asumieron la responsabilidad de seleccionar a la ganadora.

Durante la noche, dos mujeres recibieron menciones especiales por sus obras sociales: Ángela María Maya Maya, de la Institución Educativa Indígena Técnica Agropecuaria Dachi Dada Kera (Pueblo Rico), y Doris Bedoya López, de la Fundación La Divina Misericordia. También se reconoció públicamente a José Geovanny Pavas por postular a Natalia Cano al premio.

Comfamiliar Risaralda reafirma su compromiso de exaltar a mujeres valientes, solidarias y dedicadas al bienestar colectivo. A través de este reconocimiento, la caja de compensación fortalece su misión social y contribuye a la construcción del tejido comunitario del departamento, recordando que donde hay una mujer, hay posibilidades de transformación e impacto.