La Corporación Autónoma Regional de Risaralda- Carder- en articulación con la Sociedad de Mejoras de Pereira, avanza en la adecuación de un sendero temático que permitirá visibilizar y recrear las principales áreas protegidas del departamento.
Con el objetivo de fortalecer la educación ambiental y promover el reconocimiento ciudadano de la biodiversidad regional, un equipo técnico de la CARDER y de la Sociedad de Mejoras de Pereira realizó un recorrido por el sendero ubicado junto a las instalaciones de la entidad. Durante la visita se planificaron las intervenciones necesarias para convertir este espacio en un escenario demostrativo que represente, de manera pedagógica, las principales áreas protegidas de Risaralda.
El equipo, integrado por profesionales de las áreas de flora, fauna y gestión de zonas protegidas, y encabezado por el director general de la CARDER, Julio César Gómez Salazar, recorrió los tres kilómetros de extensión del sendero. El trayecto cruza la quebrada El Rosal y se conecta con el área de protección ambiental del Batallón San Mateo, lo que permitió identificar las adecuaciones requeridas para que estudiantes, investigadores y la comunidad en general puedan visitarlo de forma segura y cómoda.
“El propósito es que este sendero temático permita destacar la importancia de nuestras áreas de conservación. Buscamos que la ciudadanía reconozca que el área metropolitana no solo es un territorio biodiverso, sino que hace parte de la cordillera Occidental, donde se encuentra Risaralda, un departamento que se ha consolidado como referente en conservación”, afirmó el director de la CARDER.
El recorrido, que tendrá una duración aproximada de una hora, contará con espacios interpretativos que recrearán ecosistemas representativos de lugares como Barbas Brémen, el Parque Nacional Natural Los Nevados, Campo Alegre, Alto del Toro, Los Hortensias, el Valle del río Risaralda, El Guásimo, Tatamá, Citará y la Cuchilla del San Juan. De esta manera, los visitantes podrán conocer la riqueza natural y la importancia estratégica de estas áreas para la sostenibilidad del territorio.
Este tipo de iniciativas de apropiación y recuperación de zonas ambientales en entornos urbanos contribuye a fortalecer la relación entre la ciudadanía y la naturaleza, fomentando el aprendizaje, el cuidado y la conservación de estos espacios que funcionan como verdaderos “bancos de oxígeno” para el área metropolitana y que ayudan a prevenir procesos de invasión, deforestación y deterioro de la flora y fauna nativas.