Un contundente operativo contra la minería ilegal se llevó a cabo en Risaralda, donde cinco personas fueron capturadas en flagrancia durante la denominada operación Guardianes del San Juan, desarrollada el 19 de marzo de 2026.
La acción fue ejecutada de manera conjunta por la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), el CTI de la Fiscalía, el Ejército Nacional —a través de la Brigada contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros— y unidades de Carabineros de la Policía, con la participación de más de 200 uniformados.
El despliegue tuvo lugar en el Distrito Regional de Manejo Integrado Cuchilla del San Juan, que abarca zonas de los municipios de Belén de Umbría, Mistrató, Pueblo Rico y Apía, donde las autoridades detectaron graves afectaciones ambientales derivadas de actividades mineras ilegales.

Según el informe oficial, en el área intervenida se evidenció la excavación de suelos de protección para la extracción de oro, así como la alteración del cauce del río Risaralda, lo que habría generado cambios en su dinámica natural.
Durante el operativo, además de las capturas, fueron halladas tres minidragas utilizadas para la explotación ilícita, las cuales fueron destruidas por las autoridades.
Las entidades participantes señalaron que estas actividades estaban causando impactos significativos en la hidrogeomorfología del río, la calidad del agua, el suelo, la fauna y la cobertura vegetal, configurando un daño ambiental de alta magnitud.
El director de la Carder, Julio César Gómez Salazar, destacó que la intervención busca desmantelar los focos de minería ilegal que afectan ecosistemas estratégicos de la región. Por su parte, el capitán Johan Sebastián López, jefe de Carabineros en Risaralda, indicó que el operativo fue resultado de varias semanas de trabajo de inteligencia.
Finalmente, la CARDER anunció el inicio de procesos sancionatorios ambientales, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para judicializar a los responsables y frenar estas prácticas ilícitas en el departamento.