Las acciones conjuntas entre la Carder y la Policía Ambiental continúan dando resultados en la lucha contra el tráfico ilegal de recursos forestales, permitiendo la protección de especies en riesgo y el debilitamiento de redes criminales en el departamento.
Desde el Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora (CAVF), ubicado en el municipio de La Virginia, el director general de la Carder Julio César Gómez Salazar, y el teniente coronel de la Policía Nacional, Diego Andrés Rodríguez, presentaron un balance de los operativos realizados contra el tráfico ilegal de madera, así como otros avances en la protección ambiental.
El director de la Carder destacó que Risaralda, reconocido como un territorio libre de deforestación en sus bosques y áreas protegidas, ha logrado resultados significativos mediante la incautación de madera transportada ilegalmente. “Estas acciones han permitido golpear estructuras criminales que se lucran del uso indebido de los recursos naturales y dinamizan economías ilícitas”, señaló.
Por su parte, el teniente coronel Rodríguez informó que, en lo corrido de 2026, el trabajo articulado ha dejado más de 31 capturas, la incautación de 36 equipos amarillos, el rescate de 34 animales devueltos a su hábitat natural y la destrucción de 28 equipos utilizados en minería ilegal, entre otros resultados.
Las investigaciones evidencian que la madera ilegal proviene principalmente de regiones como Chocó, Amazonas y la Orinoquía, así como de departamentos como Valle del Cauca, Cauca, Antioquia y Quindío. Entre 2022 y 2025, se han decomisado preventivamente 1.012 metros cúbicos de madera.
En cuanto a los municipios con mayor número de incautaciones, Pereira encabeza la lista con 103 decomisos, seguido por Santuario (60), Pueblo Rico (42), Santa Rosa de Cabal (30) y Dosquebradas (24).
La principal causa de decomiso es el transporte de productos forestales sin el respectivo salvoconducto, seguido por el aprovechamiento forestal sin autorización, lo que refleja prácticas ilegales que afectan directamente los ecosistemas.
Entre las especies incautadas se identifican varias en categorías de amenaza. En estado crítico se encuentran el chanul (Humiriastrum procerum), con 90,09 m³, y el abarco (Cariniana pyriformis), con 13,12 m³, altamente demandadas por su resistencia y durabilidad. En categoría de peligro, sobresale el cedro (Cedrela odorata), con 133,56 m³ decomisados, así como la soroga (Vochysia pacifica), afectada por la minería y la expansión agrícola.
Decomisos que generan bienestar social
Como parte de una estrategia integral, la madera incautada es reutilizada con fines sociales. La Carder ha destinado este material a diferentes iniciativas, como la Cárcel de Varones La 40 de Pereira, donde se utiliza para la fabricación de camarotes y el desarrollo de proyectos de artesanías que apoyan procesos de resocialización.
Asimismo, la madera ha sido entregada a instituciones educativas para el mejoramiento de infraestructura y la construcción de bibliotecas, así como a alcaldías del departamento para programas de vivienda en comunidades vulnerables.
La CARDER reiteró su compromiso con la protección de los recursos naturales, fortaleciendo las acciones de control y vigilancia para combatir el tráfico ilegal de madera, al tiempo que promueve el aprovechamiento responsable de los materiales incautados en beneficio de la comunidad.